¿Has tenido la oportunidad de conversar sobre la marihuana con tus abuelos o con tus padres? Sabemos que no es siempre una conversación cómoda, ya que muchas personas –mayores, en particular- tienen prejuicios al respecto de esta planta sagrada.

Entonces, ¿cómo hablarles de cannabis sin convertirte en drogadicto/dealer/flojo (escoge la opción correcta) a sus ojos? 

Una manera de acercar este tema a la once familiar puede ser hablándoles de ellos mismos: ver cómo se están sintiendo con la crisis que estamos viviendo, si están ansiosos o les cuesta dormir… Tú como yo sabemos que la marihuana no es solo una manera de volar y pasarla bien, sino que ayuda también a relajarnos y reducir el dolor. ¿No crees que podría ser útil a tus seres queridos?

¿Adiós pastillas?

Ellos tal vez hayan probado un sinfín de medicamentos para buscar aliviar sus dolores y achaques. Pero, además de financiar a lobbies farmacéuticos que no tienen por objetivo la salud de las personas sino el dinero, estas pastillas también pueden tener consecuencias nefastas a lo largo de los años.

Una opción natural podría ser justo lo que necesitan y te invitamos a investigar sobre esta.

Volver a lo esencial

Es probable que te guste la marihuana por el THC (el tetrahidrocannabinol), es decir la substancia química que te deja los ojos como semáforos rojos. Y bueno, no es el resultado esperado cuando hablamos de cannabis y adultos mayores.

Por lo tanto, tenemos que distinguir el THC con el CBD (el cannabidiol), otro importante componente activo de la marihuana, que tiene un efecto menos psicoactivo. Si bien el primero está utilizado en el tratamiento sintomático del dolor en la esclerosis, es el segundo que nos interesa particularmente en este caso.

En efecto, el CBD es un compuesto medicinal bastante efectivo para paliar enfermedades neurodegenerativas (como Alzheimer o Parkinson) e inflamatorias, epilepsia, así como malestares comunes: dolores musculares, ansiedad, trastornos del sueño, etc. También puede servir como tratamiento antitumoral y acompañamiento de la quimioterapia, a través de unas gotitas de aceite de cannabis bajo la lengua, un tecito o un par de vaporizaciones. ¡Santo remedio!

Uso medicinal en Chile

Ley 20.000

En Chile, “la ley 20.000 persigue el tráfico de ciertas sustancias, dentro de las cuales se encuentra el cannabis, exigiendo al ciudadano que justifique que el autocultivo o tenencia de plantas de cannabis es legítima”, tal como lo explica la Fundación DAYA, especializada en terapias alternativas orientadas a aliviar el sufrimiento humano.

Cabe recalcar que la ley, aunque no esté explícita al respecto, apunta a “drogas estupefacientes o sicotrópicas”, de las cuales no hace parte el CBD (en esta nota te damos más detalles). 

Los profesionales de DAYA estudian de cerca el cannabis como tratamiento del dolor en pacientes oncológicos, además de entregar atención médica y terapéutica a la comunidad, realizar talleres de autocultivo, charlas, etc. 

Por lo tanto, si necesitas orientación, información y/o acompañamiento para algún familiar, no dudes en acercarte a esta fundación. De todas maneras, te recomendamos consultar siempre un profesional antes de empezar un tratamiento, para que pueda guiarte de manera personalizada: manera óptima de administrarse el CBD, dosis, frecuencia, posibles efectos secundarios… No es algo que se tome a la ligera, sobre todo porque las personas de tercer edad tienen una salud generalmente más vulnerable que el promedio de la población. 

Experiencias en el extranjero

Ahora bien, hoy en día hemos observado que los tratamientos a base de marihuana han dado resultados espectaculares si están siendo correctamente administrados. De hecho, en los estados de Nueva York, Colorado y California, donde el cannabis medicinal ha sido legalizado, existen hogares de ancianos que permiten su uso.

Los residentes pueden adquirir su dosis de marihuana en dispensarios (sean bajo la forma de cogollos, pastillas o aceites). En la residencia de Rossmoor Walnut Creek, al este de San Francisco, los adultos mayores son numerosos en participar al club de apoyo y educación sobre marihuana medicinal, tal como lo relata el New York Times en un reportaje realizado en 2017. 

Para entender tal entusiasmo, es relevante estudiar la percepción de las personas mayores que son consumidores de marihuana y saber cuáles son los motivos por los que consumen esta hierba.

Una tesis realizada en Uruguay, el primer Estado de la región en regular la producción, distribución y comercialización de marihuana para fines medicinales y recreativos, se propuso analizar discursos de personas entre los 60 y 65 años de edad, respecto de su consumo de hierba. 

Las conclusiones de Envejeciendo con cannabis: una aproximación sobre la marihuana que construyen viejas y viejos que consumen cannabis en Montevideo, muestran que éstos experimentan una mejora de su bienestar mental y físico, en el cual se da un alivio de dolencias musculares. Además, las personas entrevistadas explicitan percibir un aumento en sus percepciones sensoriales y por ende un mayor placer sexual bajos los efectos de esta sustancia, lo que derrumba de pasada los prejuicios existentes sobre una vejez asexualizada.

Derrumbar los prejuicios

Finalmente, este estudio muestra que la representación social que exponen las personas entrevistadas sobre la marihuana y el consumo de la misma, “se encuentra en clara diferencia con el imaginario social”. En tal sentido, “consideran que por parte de la sociedad en general existen un cúmulo de juicios negativos sobre el cannabis y el consumo del mismo”, eso aunque el país haya legalizado la marihuana. Por lo tanto, podemos suponer y entender que en Chile no todos estén listos para tener esta conversación. 

Sin embargo, el estudio uruguayo subrayó un aspecto relevante, tomando además en cuenta que muchos abuelos sufren de soledad:: el cannabis puede ser representado como elemento de relacionamiento intergeneracional, en situaciones de consumo en espacios compartidos con hijos, familiares y/o personas más jóvenes en ámbitos sociales. Eso sí, aún falta derrumbar un par de prejuicios en torno a la marihuana.

Pero, quizás algún día tu abuela se arrepienta de haber pasado tanto tiempo pensando que era una droga satánica, e incluso será ella quien prenderá el pito. 

¿Dónde conseguir aceites CBD?

Para concluir esta nota, desde Notorious, te queremos recomendar los aceites CBD de la marca Austral Hemp. No te preocupes, todo está legal, ya que las semillas de cáñamo han sido importadas desde Estados Unidos, con la aprobación del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG). Existen tres modelos distintos: podrás escoger entre una concentración de 600 mg, 800 mg o incluso 1000 mg por 10 ml de producto, el cual es orgánico, libre de pesticidas y fertilizantes químicos. Mientras más elevada sea la concentración, menos gotas diarias necesitará la persona.

Ojo, esto no es un medicamento y no reemplaza tratamientos que pueden ser vitales, pero sí puede mejorar el bienestar corporal y la calidad de vida del usuario. Pero tampoco es una droga ya que no produce efectos psicotrópicos: hasta la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado que el CBD de cáñamo no es adictivo, ni psicoactivo, ni tóxico. Finalmente, es una alternativa natural comparable a un suplemento alimenticio. Entonces, ¿estás listo para introducir el tema en tu círculo familiar, si no lo has hecho aún?

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